martes, 12 de noviembre de 2019

Frases de aquellos años.



- A lo largo de las últimas décadas -especialmente en los setenta, ochenta y noventa- fueron saliendo expresiones y otros tipos de jergas que marcaron una época. Yo mismo, que estoy acostumbrado a trabajar en la barra de un bar, escucho los diálogos de personas que parecen negarse a enterrar aquella ingeniosa léxica que aún no ha desaparecido por completo.
Hoy repasaremos unas cuantas frases o vocablos que surgieron por entonces, formas de expresarse que surgieron del cine, de la música, televisión o de la misma calle. Es más, muchas de las frases que a continuación detallaré, fácilmente han podido ser inventadas por cualquier individuo al que otros "siguieron el rollo".

Especialmente en los años ochenta surgieron infinitas expresiones que incluso fueron trasladadas al cine, sobre todo en el denominado "Cine Kinki". En algunas de esas películas españolas pudimos oír frases inolvidables como "la basca", "nasti de plasti", "tranqui, tronco" o "dabuten", así como otras jergas suburbiales como "sirlar", "achantar", "chorar", "chotas" y otras tantas.

Pero en lo que al cine y la televisión respecta, también se heredaron otras frases que nunca pasarán a la historia. "Sayonara Baby" es una de las más destacadas, aunque también hubo actores que sirvieron de inspiración para crear originales rimas callejeras que servían para describir una situación. "No te enrolles Charles Boyer" y "La cagaste Burt Lancaster" son las frases más recordadas de antaño.

Muchas son las expresiones que podríamos enumerar, e incluso es posible que me deje bastantes en el tintero: "la has cagao, bacalao", "leña al mono que es de goma", "toma jeroma pastillas de goma", "no te pongas nervi", "nanai de la China", "Maroto y el de la moto", "lo llevas clarinete", "efectiviwonder", "okey Makey", "mover el esqueleto" y "dar un voltio", entre otras.
En cuanto a verbos, adjetivos, pronombres y demás, el diccionario callejero se podría ver aún más enriquecido con los "nájate", "moñas", "uñas", "pifar", "garbeo", "trompas", "chorba", "julai", "buga", "fonar", "Fitipaldi", "tromperri", "rule", "buchante", "junar", "pringao", "talego o talegos"...

Está claro que la lista de jergas y frases del pasado podría ser muy amplia, y tampoco vamos a repasar todas en este artículo, pues os aseguro que no habría sitio para tanta información. No me cabe duda de que muchos iréis aportando más elementos a la inolvidable jerigonza de aquellos lejanos años.

En los suburbios surgían las mayores expresiones que posteriormente se fueron extendiendo entre la juventud.

- La calle es el mejor lugar para seguir promoviendo el original lenguaje que surge inspirado por la juventud, algo que ha ocurrido durante toda la vida y seguirá ocurriendo. El caso es saber si la jerigonza venidera superará la de los años ochenta... tarea harto complicada.

Lo más seguro es que si veo una película de cine español de los años ochenta descubriré más frases y vocablos que ya ni recuerdo. Lo mismo os pasará a los que leáis este artículo, en el que habréis descubierto variantes que ni conocíais. Yo de momento ya me llené de jerga callejera, y con ella me despido con una tan actual como cutre: "¡Hasta luegui!".

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Hola, soy Edu. ¡Feliz Navidad!.



- Sin abandonar la década de los noventa recordaremos a otro añorado personaje de Navidades pasadas. Se trata de aquel niño que en el calor de su hogar se dedicaba a llamar a todo el mundo para felicitar las pascuas con una frase que se hizo viral a partir de 1997: "Hola, soy Edu. ¡Feliz Navidad!.

Han pasado más de veinte Navidades y ha reaparecido en el mundo de la televisión, lógicamente, con unos años de más. Pero él no se llama Edu realmente. Su verdadero nombre es Enrique Espinosa y no hace mucho supimos que se había convertido en un joven emprendedor que centró sus esfuerzos en el campo del desarrollo web y marketing digital.

Aquel pequeño "Edu", con gafitas, pecas y pinta inocentona, nos presentaba un anuncio de telefonía de Airtel (hoy en día Vodafone) cuando casi nadie podía presumir de tener teléfono móvil. Por entonces tampoco existía Internet de la forma que hoy día conocemos, por lo que la viralidad del anuncio es aún más meritoria.
Todos tenían en boca las palabras que Edu pronunciaba. Ibas por la calle y oías a niños y no tan niños reproduciendo en tono bromista el "Hola, soy Edu. Feliz Navidad" como si de una canción de moda se tratase.

Enrique solamente pronunciaba esa frase una y otra vez llamando a todo el mundo para felicitar las Navidades, y así lo hizo en años posteriores, incluso representando a un coro multiplicado por sí mismo con el que se cantaba la dichosa frase a modo de villancico.

Claro está que aquella fama no perduraría por siempre, y Enrique Espinosa volvería a la normalidad. No obstante, el joven pelirrojo anunciaría otras marcas como Chupa Chups o el Diario Sport. Tampoco los profesionales de la televisión quisieron forzar su olvido, y es por ello que el dulce niño aparecería esporádicamente en algunos programas de cierto éxito para contarnos su exitosa aparición televisiva.

Pero no todo fue bueno para el pequeño actor. Él mismo llegó a reconocer que sufrió bullying, como también lo sufrirían otros niños de la época por llevar ese nombre ficticio que estaba en boca de muchos por aquellos años.

Han pasado muchas Navidades para que Enrique volviese a casa por Navidad, como el buen turrón. Pero esta vez no viene a desearnos una Feliz Navidad, ya que son otros los que reconocen su pasado éxito al abrirle la puerta de casa.
El joven empresario reaparece con un anuncio navideño de la marca automovilística Volkswagen, y en ella volvemos a verle ya maduro, algo pasado de kilos, pero acercándonos una nueva Navidad, la de 2018-19.

Como muchos estaréis deseando volver a ver al pequeño "Edu de la Navidad", he decidido recoger los dos principales anuncios que repartieron su fama, así como algún reportaje televisivo y su nuevo anuncio con Volkswagen. ¡Feliz Navidad!, a Edu, Enrique Espinosa y todos los lectores de Otrora.








miércoles, 19 de diciembre de 2018

El calvo de la lotería de Navidad.



- Una vez más se acerca la Navidad, y con ella el gran sorteo de lotería que tantos y tantos anuncios televisivos han anunciado a lo largo de las últimas décadas. Sin hacerle ascos al actual spot navideño que parodia la película de "Atrapado en el tiempo", vamos a recordar a un personaje que durante siete años representó a la mismísima suerte.

Muchos son los hombres que deben su popularidad a sus problemas de alopecia: Kojak, Bruce Willis, Constantino Romero, Pepe Viyuela, Jason Statham, Pitbull, William Shakespeare, Mijaíl Gorbachov... Hay para todos los gustos, pero una de las calvas que más recordamos, en especial por estas fechas, es la de Clive Arrindell, más conocido como "El Calvo de la Lotería de Navidad".

Clive Arrindell fue el "Calvo de la Lotería".

- No es conocido por ningún hito histórico, pero su popularidad subió como la espuma, tanto en su país como en España. Este londinense de casi setenta años de edad (12-10-1950) es actor, aunque no de los más conocidos en el cine británico, desde luego. Pocas son las películas en las que apareció este ser de aire misterioso y cuyo papel ha sido secundario en aquellas obras en las que trabajó.Su mayor éxito llegó cuando aterrizó en España. Él mismo reconoció que raparse la cabeza le hizo destacar por encima de otros actores que buscaban ofrecer suerte cada Navidad. De esta manera, en 1998 se presentó en público tras trabajar el spot publicitario desde el mes de noviembre. Su vida cambiaría repentinamente y la fama se colaría en su extraña carrera como actor. Ganó muy buenos momentos en sus idas y vueltas al sur del viejo continente, incluso llegó a echarse novia. Pero lo más importante, es que Clive se convirtió en una imagen más de las fechas navideñas españolas, casi tan popular como las marcas de turrones o los mismísimos Reyes Magos. Él no venía de Jijona ni de Oriente. Cada año aterrizaba en tierras españolas para rodar ese anuncio que tantos millones arrojaría entre los más afortunados participantes de la Lotería de Navidad. 

Cada uno tendrá su anuncio favorito, pero algunos optamos siempre por lo más nostálgico, así que yo me quedo con el primero, el cual salió en 1998. A partir de entonces, Arrindell siguió con su imagen como fortuna durante seis años más. 

Todos le bautizamos como "El Calvo de la Lotería de Navidad", ya que no era un rostro famoso de nuestro país. Por desgracia tampoco en el suyo. Muchos recordamos su imagen, con una figura espigada y con una calva completa y nítida. 
Su misteriosa imagen se hizo muy popular cada Navidad, pero a partir de 2005 acabaría su labor festiva. Clive desaparecería para siempre de nuestra pantalla y se buscaría la vida en el teatro, aunque no le fue bien. 

Cosas del destino, quien trataba de traer suerte vivió un cúmulo de infortunios desde que dejó de ser aquel calvo de la Navidad. El actor no volvería encontrar trabajo, pero lo peor sería la muerte de sus nonagenarios padres y la de sus sobrinos. 

Gafado por la suerte, Arrindell ha concedido varias entrevistas para los diferentes medios informativos de España, y en ellos reconoce que echa de menos aquellos buenos años como figura navideña en nuestro país. 

Como he dicho anteriormente, cada uno tendrá su versión favorita de las siete que ofreció el británico entre 1998 y 2005. Yo me he decantado por el anuncio más añejo, en el que Clive Arrindell apareció por primera vez con aquella canción de la película "Doctor Zhivago", a la cual estuvo unido hasta el final de su éxito. 


jueves, 29 de noviembre de 2018

Los "Dime" de la Editorial Argos.



- Volvemos a nuestro especial rinconcito de prensa y lectura para reencontrarnos con una clásica editorial española que veló por la educación de muchas generaciones. Se trata de la Editorial Argos, existente desde tiempos de la posguerra y cuyos orígenes son alimentados por el escritor Ignacio Agustí.

Con sede inicial en Barcelona, en el número 30 del Passeig de Gràcia, esta editorial catalana nos descubrió una interesantísima enciclopedia que fue lanzada a finales de los sesenta para después reaparecer en los no tan lejanos ochenta.
A partir de 1989 era muy normal ver en los estantes de cada casa una colección de libros colorados con pasta dura y ornamentos dorados. En la portada veíamos la silueta de dos jóvenes estudiantes y un título fácil pero sugerente... "El Dime".

Cuatro libros de la colección del "Dime" de Argos.
- Si no recuerdo mal, un comercial de "Círculo de Lectores" fue el responsable de que este lote de libros educativos entrasen por la puerta de mi casa. Casi por obligación, el ocio de leer tebeos sería sustituido por la cultura que aportaban los libros de la Editorial Argos.
Aquella colección contenía diez libros, cada uno con su título: "Dime qué es", "Dime quién es", "Dime por qué", "Dime cuál será mi profesión", "Dime dónde está", "Dime cómo funciona", "Dime cuándo ocurrió", "Dime cuéntame", "Dime cómo se hace" y "Dime cuando y como".
Según muchos lectores, esta colección fue todo un éxito. A lo mejor es que en aquellos años no contábamos con toda la tecnología de hoy en día y no podíamos entretenernos con otras cosas. Pero también hay que decir que los padres de aquella época ponían más ímpetu por nuestra educación, y ahora tengo que repetir aquella antigua expresión que reza: "eran otros tiempos".
Sí, eran otros tiempos, pero los niños no le poníamos peros a estos libros de sosa pasta. No tenía dibujos animados en su exterior, no lucía grandes letras animadas ni muñequitos en relieve, pero de alguna manera nos enganchó, y no creo que yo sea el único.

Yo recuerdo aquellas tardes en las que voluntariamente, ¡sí, voluntariamente digo!, cogía uno de esos libros y me los leía hasta cansarme la vista. Al mismo tiempo que las migas de la merienda caían en el interior del "Dime", yo iba adquiriendo conocimientos en mi momento extraescolar.

Eran libros educativos, orientativos e informativos. Con ellos podíamos saber el por qué, el cómo, el cuál, el quién y el qué de las cosas o personas. En su interior leíamos un llamativo índice con diferentes temas en diferentes colores.
Abríamos la primera página y ¡a leer!. Acompañado de cada dibujo podíamos leer la información de cada cosa: ¿Qué comen los conejos?, ¿será la de óptico mi profesión?, ¿Por qué los insectos flotan en el agua?...

Los libros del famoso "Dime" escondían muchas preguntas con su adecuada respuesta, algo que venía muy bien para entrenar nuestras neuronas. Desde luego que eran tiempos en los que no parecer tonto te daba puntos para todo.

Los primeros libros eran más simples, y a medida que nos acercábamos al tomo 10, la dificultad iba creciendo. Recuerdo que cuando mi padre me castigaba por mis malas notas, yo encontraba en estos libros una forma de callarle la boca, y os aseguro que los leía por interés.
Pasaron los años y no sé que sería de aquella colección de libros rojos a los que presté tanta atención en ocasiones. Si hoy encontrara algún ejemplar, seguramente lo hojearía para darme un gran baño de nostalgia.

Así era el interior de los libros "Dime" de la Editorial Argos (1989).

- Cabe reconocer el gran éxito de la Editorial Argos con esta enciclopedia de diez tomos. Muchos habrán localizado esta entrada porque en su casa habrán contado con está mágica e inolvidable colección de sabiduría. Me alegro sí eres uno de los míos\as.

Hoy en día basta con recurrir a "Google" para saber el cómo, donde, qué y por qué de las cosas. Nuestros viejos y añorados libros de "Dime" han pasado a la historia como el primer alunizaje u otros grandes acontecimientos, pero yo a veces recuerdo aquel olor a lectura y lo mucho que pudo aportar a aquellas generaciones tan inquietas.


miércoles, 28 de noviembre de 2018

Los cromos de Gi Joe.



- Más de uno se quedará ojiplático al descubrir este artículo en el que recordamos una de las colecciones de cromos más difíciles de la historia. Se trata de los cromos de los chicles de Gi-Joe, los cuales surgieron en 1991 para que los dentistas de todo el país se frotasen las manos ante el derroche de caries que generó esta moda por entonces.

Los muñecos de Gi Joe llevaban años compitiendo contra los Masters del Universo en una batalla sin fin.  Al igual que los héroes de Mattel, los Gi Joe contaban con cómics, muñecos y su propia serie animada, por lo que muchos jóvenes de mi época no tardábamos en engancharnos a toda publicidad que promocionase a estos soldados futuristas nacidos en la década de los cuarenta gracias a Stanley Weston.

Algunos adhesivos de la colección Gi Joe.
- Hasbro no tardaría en comprar la idea de Weston, y poco a poco la "GiJoemanía" se fue haciendo viral, especialmente a partir de los años ochenta.
Ya en 1991, todas las tiendas de chuchería del país contaban con un buen lote de álbumes para ofrecer a los niños de la época (entre los que estaba yo). Entonces el tendero abría una flamante cajetilla de los chicles de Gi Joe que rápidamente despertaba nuestra atención. Pronto aparecieron los primeros chavales con un buen puñado de chicles en los bolsillos que con un aliento con olor a fresa nos iba mostrando sus primeros adhesivos colocados en aquel álbum que poco a poco se iba desgastando con el sudor de los nervios por completar aquella infantil misión.
Aquella ilusión era desmedida, ya que el álbum reflejaba en negrita el premio final en caso de completar la colección: "Por un álbum completo 1 GI JOE + 1 CUPRA". Vamos, que si el hecho de coleccionar cromos ya no motivaba, ahí estaba la opción de contar con dos joyas de la juguetería de por entonces.
El caso es que todo olía a chicle: el autobús del cole, el vestuario del equipo, la clase, nuestra habitación... Encontrábamos envoltorios de los chicles por todas las calles, incluso algunos acabábamos de chicle hasta las orejas, y por ello también se podían encontrar por doquier chicles enteritos... ver pegatinas se antojaba más complicado, por supuesto.

Esto iba así, abríamos con mucha ilusión el chicle, y en su envoltorio y con ese olor a dulce masticable aparecía el ejemplar. Si el cromo ya lo teníamos lo guardábamos para cambiarlo en los recreos, y si no lo pegábamos en el álbum y uno menos para completar la misión.

Cada cromo venía con la foto de un soldado y su descripción: "Budo Son. Cinturón negro de cuatro artes marciales e instructor de combate cuerpo a cuerpo". El álbum se completaba con 36 soldados diferentes, luego disponíamos de una dirección donde mandar nuestra obra completa con nuestros datos identificativos.

Pero Budo Son solo era un guerrero más de los que aparecían en aquella colección. Entre esos huecos sin rellenar encontrábamos los nombres de: Duque, Jungla, Sabueso, Mercer, Sombra, Dodger, Maverick, Avalancha, Psico, Raptor, Puerko, Falcon, Voltar, Croc Master, Hidro-Víbora y otras víboras.

Pero al que más ganas teníamos todos era a Toxo-Víbora, ese muñeco tan extrañamente armado "cuyas misiones suicidas eran su destino". Aquel odioso guerrero era el más difícil de conseguir, por no decir que era imposible.

Este es el álbum de los chicles Gi Joe que nos ofrecían en cualquier tienda de chucherías.

- A día de hoy sigo preguntándome si alguien consiguió al maldito Toxo-Víbora,... me da que no. En fin, aquel rugoso álbum pasó a la historia y pocos son los coleccionistas que lo han conservado. Recuerdo que alguna pegatina encontré pegada en la caja de herramientas de un taller, y seguramente podamos encontrar más en cualquier rincón.

Los Gi Joe son fruto del recuerdo de muchos nostálgicos, al igual que los ya citados Masters del Universo. Eso sí, aún conservo el recuerdo de aquel dulce olor que tantos envoltorios nos hizo tirar a la papelera.

martes, 27 de noviembre de 2018

Las canicas.



- El otro día, recogiendo las mesas del bar en el que trabajo, miré para el suelo y me encontré una canica, de esas simples y transparentes con una espiral de colores. En aquel momento vinieron a mi muchos recuerdos de la dulce infancia, aquellos años en los que los juegos en grupo iban por modas y el que no lo aceptara quedaba excluido socialmente.

La verdad es que no sé de quién sería aquella canica, puesto que hace ya años que no veo a los chavales entreteniéndose con este ya clásico juguete fabricado con diversos materiales como el vidrio, mármol, acero, piedra, porcelana y metal, entre otros tipos.
La pueden llamar mable, bolita, caico, bocha, toloncha y de muchas maneras, pero en España la conocemos como canica. El caso es que el juego de las canicas existe desde tiempos inmemoriales, incluso en la tumba egipcia de un niño se descubrió el hallazgo de varias canicas hechas con materiales valiosos (año 3000 a. C. En Creta).

- En lo que a mi me atañe, voy a describir como era la diversión de aquellos lejanos ochenta en los que fui creciendo junto a otros niños de la época. Cuando pasaba la moda de la peonza, llegaba la de los cromos, después la de llevar un yo-yo y la de diversos juegos educativos como la cadeneta, el escondite y el "corre que te pillo".
Siempre llegaba ese momento en el que bajabas a la calle y divisabas a un grupo de chicos agachados en torno a un hoyo y varias canicas. Ese era el inicio del juego de las canicas, también llamado "Gua" en muchos lugares de España.
En aquellos días en los que las canicas tomaban el mando del ocio infantil, reuníamos a nuestros amigos para retarnos en un divertido juego que consistía en golpear la canica del oponente para finalmente meter la tuya en el hoyo, lo que en el País Vasco denominan "Botxo". Empezábamos a dar toques impulsando nuestra canica con el dedo índice y la ayuda del pulgar. Se trataba de no perder el turno y hacer el inolvidable "Chiva, Buen Pie, Tute y Más Tute (o Matute)". Chiva era el toque inicial, con el Buen Pie deberíamos dejar un espacio en el que nuestro pinrel cupiese, y después vendrían de forma consecutiva el Tute y Más Tute. Finalmente introducíamos nuestra canica en el llamado "Botxo" para ganar la partida procurando, insisto, no fallar en el lanzamiento y perder el turno.

Claro que juegos de canicas había muchos, pero yo les he hablado del más famoso en la zona donde me eduqué. También conocí aquel juego en el que apelotonábamos varias canicas en un triángulo para llevarnos de nuestro rival todas las que fueran posibles a base de toques que las sacasen del área señalada. Era como jugar al billar pero sin taco y a menor escala.
A veces jugábamos a carreras, marcando un camino en la tierra del que nuestra esfera no podía salir hasta llegar a la meta. La cosa era apostarnos las canicas de otros para poseer una gran colección de este preciado material por entonces.

Recuerdo que bajábamos a la calle con los bolsillos a rebosar. También las guardábamos en una caja de Farias, un bote de Cola-Cao o tarro de cristal. Los más optimistas llevaban unas pocas canicas en un pequeño zurrón o bolsita de piel con cuerda. La verdad es que el saquito daba un toque más sofisticado.

Todos -o casi todos- teníamos nuestra bolita favorita. En mi caso, siempre adoré a una canica casi opaca con puntos estelares de color celeste y blanco. Es por ello que nunca jugaba con ella a los juegos en que más fácil resultaba perder tu pequeño y redondo tesoro.

Y es que además de materiales, estas bolas podían ser de diferentes tamaños, colores y diseños. Los más ingeniosos acudían a un taller para conseguir rodamientos de metal que perfectamente pasaban por canicas.
Vamos, que las había opacas, brillantes, metálicas, galácticas, blancas, negras, moradas, rojas y de muchos colores. Las tiendas de chuches se frotaban las manos cada vez que salía la moda del juego de las canicas y en un bote de plástico transparente podíamos elegir entre los diferentes tipos de ejemplares.

De pequeños pasábamos horas arrastrando los pantalones por el suelo para jugar a las canicas. 

- Está claro que los juegos y las reglas cambian mucho dependiendo del país, ciudad o pueblo en el que nos hayamos criado, pero todos estaremos de acuerdo en el que este juego era bastante entretenido y para nada nos importaba agacharnos durante horas mirando al suelo para jugar con nuestra añorada canica.

Ahora veo esta canica que el domingo me encontré y siento una nostalgia profunda y llena de muchísimos recuerdos. Aquel simple juguete sirvió para que muchos niños nos relacionáramos pese a que no faltaran los constantes piques.

jueves, 18 de octubre de 2018

Bocadillos de los ochenta.



- En aquellos años que alucinábamos con la imaginación y los inventos del siempre idolatrado MacGyver, nuestras madres nos sorprendían con otros recursos para ofrecernos una merienda ajustada a las necesidades de la época. Pasó de ser un recurso económico a ser un deleite para nuestros paladares, y así crecimos con aquellas meriendas improvisadas de la década de los ochenta.

No todos podíamos merendar a diario un buen bocadillo de Nocilla, y ya no hablemos de otros productos de la repostería como los Phoskitos, Bollicao, Tigretón, Donuts y demás marcas a las que muchas familias no podían acceder diariamente.
Para suplir aquellas carencias estaba la imaginación, y nuestros padres nos ofrecían otras posibilidades para endulzarnos sin tener que recurrir a rascarse el bolsillo. Además, la intención era comer algo sano o más artesanal, y no estar alimentados a base de componentes artificiales.

Uno de los grandes recursos era el bocadillo de chocolate. La "receta" era tan sencilla como partir una tableta de chocolate con la misma medida de una barra de pan y meterla entre migas para "chocolatearnos a gusto". Eso sí, el chocolate tampoco salía regalado por entonces.

Otra buena manera de sustituir al clásico bocadillo de Nocilla era untar margarina o mantequilla suave en el pan y a continuación espolvorear Cola Cao al gusto... y cuanto más mejor. Aquella era una buena forma de comer algo diferente, aunque pasarnos con el chocolate en polvo provocaba más de un ahogo que nos convertía en dragones de cacao.
Lo malo de ese bocata de Cola Cao era atragantarse con los polvillos del producto, ya que podías pasarte un buen rato tosiendo chocolate. No era una merienda muy limpia que digamos, pero al menos cumplía con la función de alimentarnos.

Sin duda, una de las opciones favoritas de mi infancia era comer un buen bocadillo de azúcar con margarina o mantequilla. ¿Quién no lo ha probado alguna vez?. Yo reconozco que más de una vez me he zampado un ejemplar de estos, incluso no hace mucho.

No hay que olvidarse de los embutidos, por supuesto. Bocatas de mortadela, chorizo, jamón york y queso que también podían ser combinados con la socorrida natacha. También mezclábamos queso con chorizo e incluso jamón o mortadela con chorizo. Tampoco eran malas opciones, aunque sí algo más caras.

El delicioso bocadillo de margarina con azúcar, algo que se ha perdido con el paso del tiempo. 

- Por último os descubro  (por si no lo sabéis) otra variante de bocadillos que devoré durante aquellos añorados años. Para ello había que utilizar la sartén y el aceite, freír jamón de york unos segundos y montar un espectacular bocadillo de jamón calentito con mayonesa. Esto era un auténtico vicio del que no prescindo hoy en día.

Así eran los bocadillos de los ochenta, originales, económicos y deliciosos. Actualmente se abusa de la repostería o el servicio rápido de un Mc Donald´s o Telepizza, pero muchos padres podrían poner a prueba a sus hijos con aquellas meriendas tan nostálgicas como nutritivas.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Anuncio: Pinturas Titanlux.



- Finales de los ochenta y los anuncios cogen cada vez más colorido. Eso sí, nuestros televisores aún no captaban imágenes tan nítidas como las de hoy día, aunque ya podíamos ver la realidad en color. Así surgió el anuncio de la marca de lacas Titanlux, el cual se colaba en nuestras pantallas para anunciarnos una de las marcas más famosas en el mundo del decorado.

Hay que saber que la marca Titán era una de las más comercializadas desde el inicio de los años noventa. El producto nació en 1917 cerca de Barcelona, pero el esmalte sintético no apareció hasta 1934, con la Guerra Civil española a la vuelta de la esquina. La fabricación del producto era totalmente nacional y su calidad era tan extraordinaria y superior a la de sus homólogos que la palabra Titanlux se utilizaría para designar cualquier pintura.

Poco a poco fueron saliendo otros derivados de pintura y la marca comenzó a ganar peso en el mercado nacional. Su fama llegó a ser tal, que los pintores parisinos intercambiaban dos tubos del mejor óleo francés por uno de Titán.

El producto comenzó a coger mayor fama con aquellos anuncios televisivos con sabor a añejo. Todos recordaremos la pegadiza canción que nos recordaba lo especial que era esta marca de esmaltes que cada vez se popularizó más entre los trabajadores españoles.
Es posible que muchos se hayan olvidado del famoso spot televisivo que todos tarareábamos por aquella época, así que es mi deber volver a recordarlo con todos vosotros. Ahí os dejo el anuncio de Titanlux, el cual irrumpió en nuestras pantallas a partir de 1989.




jueves, 22 de diciembre de 2016

La lotería de Navidad.



- Hoy es el día ideal para tocar este tema. Es un día de sueños, de ilusión, de esperanza y, sobre todo, es el día que nos anuncia la Navidad. Hablar del Sorteo Extraordinario de Navidad es hablar de Navidad, de los niños de San Ildefonso, de Loterías  Apuestas del Estado, de Doña Manolita,... pero la palabra más pronunciada es "El Gordo". Por él suspiramos todos los españoles y deseamos que nos toque para mejorar nuestras vidas y, "aunque el dinero no dé la felicidad", si nos puede encaminar a ella. El que lo niegue miente como un condenado.

Cabe recordar que este evento es muy antiguo. Se dice que el primer Sorteo de  Navidad fue el 18 de diciembre de 1811 y se celebró en Cádiz. Ese mismo día el primer premio Gordo fue a parar al número 03604 y el billete valía de 40 reales con un premio de 8000 pesetas.
La primera vez que se le llamó Sorteo de Navidad fue del 23 de diciembre de 1892, aunque desde ya hace mucho tiempo se celebra un 22 de diciembre en la capital española de Madrid.
Desde 1962 se celebra el sorteo en vivo y en directo desde la Televisión Española (TVE), y muchos son los que encienden sus televisores en busca de esa suerte que les cambie la vida.

Ya sabéis como va esto: las tolvas, los bombos, los niños, los supervisores, el presentador y las 99.999 bolas que pueden decidir el futuro de muchos españoles. Tenemos un primero, segundo, tercero, cuarto y quinto premio, los cuales tienen diferente valor con el paso del tiempo. Después tenemos pedreas, números anteriores y posteriores al premio, última cifra del primer premio...etc. Llamémosles premios de consolación.

Muchos españoles se buscan la vida para encontrar ese mágico boleto que les cambie la vida, incluso algunos viajan a determinadas ciudades. También es muy famoso ir a Doña Manolita, una de las administraciones de loterías más populares y con mayor número de ventas de lotería de Navidad en España. Está ubicada en Madrid y activa desde 1904.

Los famosos niños de San Ildefonso durante el Sorteo Extraordinario de Navidad.

- Muchos se ponen de buena mañana ante el televisor para seguir el popular sorteo (suele empezar a las 9:00), el cual ya cuenta con buena publicidad de aires navideños en los meses de noviembre y diciembre. Los hay que se conforman con una participación, otros con un décimo y otros que se compran décimos como para forrarse el cuerpo entero. El caso es llenarse de ilusión para escuchar a esas suaves voces de los pequeños que podrían anunciar nuestro número. Ellos pueden hacernos soñar.

Me llama mucho la atención lo distinta que era la forma de canturrear los números en la década de los años cincuenta. Muy diferente a los niños de hoy en día, pues antiguamente cantaban los números como si lo hicieran los mismísimos Joselito y Marisol.
A continuación podremos comprobar como se cantaban los números en aquellos tiempos tan remotos. Ya sabéis que soy todo un nostálgico, por lo que he decidido buscar un vídeo antiguo del Sorteo de Navidad. Me he encontrado una grabación del año 1956 que recomiendo ver.
Por lo demás, no me queda otra que desearos suerte a todos y que los sueños se cumplan. También os adelanto una Feliz Navidad. ¡QUE DIOS REPARTA SUERTE!.



viernes, 16 de diciembre de 2016

El juego de los tacos.



- A veces conoces personas que siempre aportan sabiduría y consejos, así como nos cuentan anécdotas entretenidas sobre otros tiempos. Y así me ocurrió esta semana con un cliente con el que suelo tener agradables charlas. Nos tiramos un buen tiempo recordando historias del ayer y haciendo memoria sobre aquellos juegos de otrora con los que tanto nos entreteníamos.

Así es como surgió el "Juego de los tacos". Haciendo memoria trató de explicarme como era dicho juego, y primeramente me describió las partes importantes para desarrollarlo. Me dijo que el objeto principal era una tapa de tacón de cualquier zapato. Recuerda que por entonces acudían a las zapaterías para hacerse con las tapas, que usaban las de unos zapatos viejos que tenían por casa o también podían encontrárselas por la calle.

Estos son los míticos billetes de tren en Vizcaya.
- Otra base importante de este juego es de disponer de tickets del antiguo tren. Por aquellos tiempos, aquellos trenes de color verde oliva que circulaban por las vías de Bizkaia (País Vasco), contaban con los servicios de unos señores que controlaban los ticekts de los viajeros. Estos eran llamados vulgarmente "Picas", pues al comprobar los billetes los picaban para que no puedan ser utilizados una vez acabado el viaje. Había billetes de varios colores, me dijo: rojos, azules, verdes y blancos. Estos últimos eran los que portaban los jubilados y, al ser más difíciles de conseguir, eran los que más puntos daban. Como podéis ver no hay ninguna rareza en aquellas tarjetas acartonadas. Eran rectangulares, con la descripción del trayecto, número de serie, precio y fecha troquelada. Como ya he mencionado en el caso del billete blanco, todos ellos tenían un valor para el juego que los mismos participantes establecían.
Estos son los objetos principales que mi amigo y sus compañeros trataban de encontrar, y reconoce que no era tarea sencilla.

El tercer y último objeto ya no es tan complicado de buscar. Basta con mirar al suelo y toparse con la primera alcantarilla. Ésta se convertiría en la "plataforma sagrada" del juego, pues en ella debían depositarse los diferentes tickets de tren.
Las reglas son muy básicas. Una vez establecidas las puntuaciones de las tarjetas de tren, cada jugador debería lanzar las tapas o tacos de los tacones de zapato para sacar los tickets del contorno de la alcantarilla. Está claro que las tarjetas de mayor puntuación eran el objetivo de todos los concursantes.

Los jugadores -daba igual el número- tenían que respetar un turno y lanzar el taco hasta sacar todos los tickets del área de la alcantarilla, y después solamente queda hacer recuento. Evidentemente gana el que más puntos tiene. Se suman todos los billetes de cada jugador y se calculan puntos para proclamar al vencedor de este entretenido juego.

Así pasaban las horas aquellos chavales de la lejana década de los ochenta, una década que también vivió un servidor y en la que este juego debió popularizarse mucho por las calles de Bilbao. En mi infancia no se mantuvo este popular juego, aunque sí otros de los que ya hablamos mi amigo y yo.

Este era el clásico tren vizcaíno (Euskotren) que recorría las vías por aquella época.

- Desde luego que eran otros tiempos. Tirábamos de ingenio para divertirnos en nuestros ratos de ocio, algo que se ha ido perdiendo con la llegada de las nuevas tecnologías. Siempre nos quedará recordar con nostalgia aquellos momentos en los que pasábamos el tiempo jugando de forma más creativa. Gracias a este muchacho he descubierto otro clásico juego que os he podido describir en el día de hoy. Seguro que muchos recordáis el juego de los tacos.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Anuncio: Turrón de Suchard.



- ¡En estas Navidades, turrón de chocolate. En estas Navidades, turrón de Suchaaaard!. Un año más nos acercamos a la Navidad y con ellos llegan numerosos anuncios relacionados con esta época tan dulce. Y de dulces os quiero hablar hoy.
Chocolat Suchard es una marca comercial enfocada a la fabricación y venta de chocolate fundado en 1825 por el suizo Philippe Suchard en la ciudad de Neuchâtel y perteneciente al grupo multinacional de alimentacion Mondelēz International. En 1990 es el año del fin de la producción de chocolate en Neuchâtel, trasladándose la producción a otros países, y España es uno de ellos.

Ya en la década de los ochenta, los dueños de Suchard nos han ido presentando su producto mediante llamativos spots publicitarios. Supieron seducirnos con el clásico anuncio que iba acompañado de mágicas imágenes navideñas (a veces dibujos animados) y una canción pegadiza que ya he citado en la primera frase de este artículo con aires navideños.

La familia, Papa Noel y el buen turrón no fallan en el mítico anuncio que hoy os voy a dejar. Muchos lo recordamos con cariño y cierta nostalgia, al igual que no hemos podido olvidarnos de la canción que siempre acompañó a la marca helvética de Suchard. También se han esforzado para que no la olvidemos, pues a día de hoy se sigue anunciando en tv la marca Suchard.
Para que muchos podamos seguir sintiendo esa nostalgia tan mágica, veamos una vez más el anuncio de turrón de Suchard. Que no falte este dulce navideño en nuestra mesa, sigamos disfrutando del buen turrón.



jueves, 21 de julio de 2016

Jugar a chapas.



- Hoy quiero hablar sobre un juego al que dediqué gran parte de mi infancia y que se ha perdido con el paso de los años. Algunas marcas multinacionales tratan de revivir este divertido pasatiempo, aunque las video-consolas, celulares y demás siempre acaban acaparando la atención de los menores en la actualidad.

Lo llamábamos "jugar a chapas", aunque también es conocido como "fútbol-chapas". En el País Vasco llamábamos "iturris" a las chapas, en honor a las chapas de la marca de gaseosas "Iturri-Gorri". Y es que estos simples tapones de botellas de vidrio daban mucho juego a la imaginación. También se podían hacer carreras ciclistas, pero de eso ya hablaré más adelante. Hoy toca fútbol, hoy toca jugar a las chapas.

-Insisto en que la imaginación tenía un gran papel en esto de crear los equipos con las chapas. Los más maniáticos del orden buscábamos chapas de la misma marca. Daba igual que todas fueran de Coca-Cola, Keller, Mahou, Schweppes, Bitter Cinzano o Kas, entre muchas otras. Por poner un ejemplo, las de Bitter Cinzano combinaban muy bien con el Osasuna, y yo utilizaba las de Pepsi para combinar los colores de mi Celta. Nos pasábamos una mañana entera pidiendo "iturris" por todos los bares del barrio, y después los guardábamos en nuestra caja de Farias que, a su vez, valdrá para construir las porterías.
Normalmente usábamos cromos de fútbol para componer nuestros equipos y dar mayor realidad al asunto. Pero la falta de paga nos provocaba sacar todo nuestro ingenio y configurábamos nuestros equipos con hojas de cuaderno en las que dibujábamos dorsales, escudo y nombre del jugador, como podéis ver en la anterior imagen.

Ahora solo quedaba buscar un buen "estadio" para jugar innumerables partidos. La tarea era buscar un suelo liso para que la "bola" corriera bien y no provocase muchos botes extraños. Con una tiza hacíamos las líneas del campo de juego y, como he dicho anteriormente, creábamos las porterías cortando la caja de Farias por la mitad. Cualquier caja podría valer, siempre y cuando las porterías tuviesen un tamaño razonable. Como balón, un garbanzo era lo ideal, o cualquier mini-esférico que no corriese demasiado, claro.

Una vez dispuesto el terreno de juego, porterías, balón y los 22 "futbolistas", solamente queda explicar las reglas. Cada calle, cada barrio, cada ciudad y cada comunidad autónoma podía tener sus reglas, aunque éstas siempre fueron más simples que el mecanismo de un chupete.
La pelota era lanzada desde una altura y desde el eje circular del campo. El primero en repartir juego sería el propietario de la chapa más cercana a la bola (esto siempre generaba absurdas discusiones sobre quien estaba más cerca). Por lo demás, el juego iba marcado por un tiempo razonable (5-10 minutos) y con las reglas oficiales del balompié como base. ¡Y a marcar goles!.

El juego de las chapas tiene tantos años de existencia que no se puede saber su antigüedad con exacta certeza.

- Hablamos de un juego muy antiguo, casi de origen desconocido que entretuvo a millones de niños. El juego de las chapas incluso tuvo mención en algunas películas y series, como fue en el caso de un capítulo de la serie "Cuéntame" en la que Imanol Arias lo pasa en grande como un crío de diez años jugando contra otros "trajeados" de cierta edad. Pero es que jugar a las chapas nunca pasará de moda en nuestros corazones, y todos guardamos bellísimos recuerdos de aquella dulce infancia.

viernes, 29 de abril de 2016

Renault 4L : " El 4 latas".



- La leyenda del Renault 4 nace a comienzos de los años sesenta (1961), pero hoy viajaremos al año 1983 cómodamente, como si fuéramos en el interior de un Renault 4L, también conocido popularmente como "Cuatro Latas", entre otros apodos.
En 1983 llega a nuestras pantallas el anuncio televisivo del nuevo Renault 4L Fasa, un coche que se comercializaría hasta comienzos de los noventa y que incluso hoy en día podríamos verlo en algún recoveco de nuestra ciudad.

El Renault 4 era un coche diferente. Recuerdo que lo que más me llamaba la atención era su curvada palanca de cambios, la cual salía de la guantera del vehículo. También era curiosa la forma del turismo, tan curiosa como simpática. El "R4" era como una especie de monovolumen antiguo, y digo esto por su altura, ya que era un coche un pelín más alto que los que circulaban por aquella época.

Mi padre tuvo uno en color amarillo. Resulta sorprendente lo útiles que eran estos vehículos a la hora de viajar, pues lo aguantaban todo. Aparte de las maletas, en aquellos tiempos no era difícil adelantar por las viejas carreteras a otros turismos cargados de gente,... enlatados como sardinas. Pero aquellos coches, y en especial el "4L", eran máquinas rocosas capaz de recorrer más de 1.000 kilómetros sin quejarse. Vehículos como el queridísimo "Cuatro Latas" han hecho historia como el Cid por las campas de Castilla. Además, el Renault 4 fue un símbolo de la época, protagonista en películas, viajero a África, coche familiar y urbano, muy utilizado tanto por la policía francesa como por la Guardia Civil española hasta los 1990s.

A continuación recordaremos un clásico anuncio en el que el "4L" figura como un gran aventurero, capaz de meterse hasta en los encierros de un pueblo y correr delante de las vaquillas. El anuncio que veremos a continuación fue rodado en una preciosa localidad avilesina llamada Candeleda. ¡ Ahí tenéis al coche de la gente y de la aventura valiente !...


jueves, 28 de abril de 2016

La mano loca.



- La mano Loca es un inolvidable juguete de veinticinco pesetas que se popularizó mucho en territorio europeo entre los años ochenta y noventa. Esta goma pegajosa fue el objeto de deseo de muchos niños de nuestra época y, como pasaba por entonces, las modas de ciertos juguetes provocaban grandes ventas en los establecimientos que las comercializaban.

Su estructura era bastante simple. La denominada "Mano Loca" estaba hecha de goma, y era una especie de spaghetti con una mano que se pegaba en cualquier pared, techo, mueble, cristal... etc. Y todo era gracias a su poder viscoso, el cual se perdía con el frecuente uso. Claro que había soluciones, pero éstas no nos aseguraban la eterna duración del nostálgico juguetito.
Recuerdo que nuestros mayores nos aconsejaban para recuperar el poder de esta elástica mano con tal de no rascarse el bolsillo y sacarse otros cinco duros. La solución más conocida para la recuperación de la Mano Loca era la de meterla en un recipiente con agua y jabón: Fairy, Mistol o cualquier gel que soltase la porquería de nuestra querida gomita juguetona. Pero, pese a ese gran remedio casero, la dichosa manita no nos duraría muchos asaltos, puesto que dicha operación haría que la goma se picase con facilidad... así hasta partirse el juguete en varios trozos.

Las había de muchísimos colores: azules, rojas, amarillas, verdes... Pasábamos grandes ratos atizando a diestro y siniestro para después aguardar la caída de la mano... a veces, incluso competíamos para ver cuál era la última mano en desprenderse del techo.
Otros juegos eran más crueles, y algunos niños utilizaban la manita elástica para golpear a otros. Sí, la Mano Loca también se convertía en una eficaz arma para incordiar a los demás... ¡y cómo picabala condenada!.

La Mano Loca reapareció con el paso del tiempo convertida en formas de animales u otros objetos.

- Aguantábamos todo lo posible por conservar nuestro preciado juguete. Se ensuciaba, adquiría pelusilla, se iba rompiendo por partes y cada vez se adhería menos a las paredes. Esperábamos al domingo siguiente para poder comprar otra mano, y ya de paso optábamos por un color diferente.

Como muchas otras modas de la infancia, la Mano Loca pasó a la historia. Como si de una continuación de la peli de Terminator se tratase, el olvidado juguete elástico apareció unos años después evolucionando considerablemente. La mano dio paso a otras formas. No hace mucho pude comprobar la mutación de la Mano Loca. Cuando regentaba mi propia tienda de chuches, un repartidor me ofreció unos nuevos juguetes que revivieron mis aires nostálgicos. La mano dio paso a formas de animales: cocodrilos, murciélagos, sapos, sirenas, serpientes... Lo que nunca cambió fue la función del juguete, y gracias a la experiencia de mi infancia pude explicar a muchos niños lo divertido que era este novedoso juguete, por lo que conseguí vender bastantes "gomitas" que antaño se llamaban "Manos Locas".

sábado, 16 de abril de 2016

La Pandilla Basura.



- ¿ Cómo olvidarnos de estos míticos cromos ?. Yo me acuerdo que la primera vez que los vi fue en una excursión escolar, en el autobús. Dos compañeros de clase que viajaban delante mío no paraban de carcajearse observando una baraja de cromos, y sentí tanta curiosidad que me elevé por encima del asiento para descubrir el motivo de las exageradas mofas.
No tardé en unirme al cachondeo de los compañeros y gracias a la generosidad de los mismos pude mirar detenidamente cada cromo... Aquellos cromos, tan macabros como graciosos, consiguieron que me enganchara a aquella colección perteneciente a la compañía Topps, la cual comenzó a comercializar estas estampas en el año 1985.

- Para conseguir aquel éxito, solamente había que jugar un poco con los nombres de los personajes. Seguro que en la redacción del diario Marca sintieron mucho orgullo al contemplar que aquellos catetos tiraban de una originalidad tan cutre como la de sus redactores. Así como los del diario siempre mutaron los nombres de los futbolistas de la siguiente forma : "Crack-vajal" o "Em-Pachón de goles" (en referencia a los jugadores Carvajal y Pachón), la versión española de Topps no se cortó en hacer lo propio : "Vomito Ricardito", "En la cocina Carolina", "Marrano Adriano", "Matasanos Cayetano",.. Así hasta completar todo un álbum de personajes soeces sin fin.
Granosos, mocosos, sangrientos, demacrados, podridos...Estos seres tan adefesios ocuparon gran parte de nuestros días e hicieron que nuestros padres se rascaran el bolsillo en más de una ocasión.
Pero esta colección causó daños en las aulas de cada colegio, pues muchos aprovechaban los pseudónimos de los personajes de "La Pandilla Basura" para humillar a algunos compañeros de clase. Algunas víctimas fueron bautizadas como "El Gordito Periquito", "Brutona Ramona", "Esqueleta Enriqueta"... Demasiado juego dio esta colección.

Tal fue el éxito, que la originalmente llamada "Garbage Pail Kids" triunfó en otros países como los Estados Unidos, Argentina, Chile, Uruguay, Australia, Japón y Bolivia, entre otros. También causaron polémica allá donde fueron, pues es sabido que directores de algunas escuelas del mundo prohibieron el uso de estos cromos debido a la agresividad y repugnancia que es plasmada entre sus personajes.

Muchos son los personajes que me vienen a la cabeza : "Qué mal rato Honorato", "Fregona Filemona", "Reparación Serapión", "Vampirito Alvarito", "Pili y Mili", "Bicho Chicho", "Congeladita Conchita", "Venoso Fructuoso", "Soplando Armando"... Muchos son los "pandilleros" de esta colección y, tal fue su repercusión, que algunos utilizaron la idea de los de Topps para humillar a políticos, deportistas y algún que otro personaje del famoseo.
Es más, incluso se hizo una película llamada "The Garbage Pail Kids Movie", además de una serie animada con el mismo nombre.

En cuestión de días todo el mundo se entretenía con los famosos cromos de "La Pandilla Basura", y en las tiendas se vendían como rosquillas debido a la repercusión alcanzada. No tener sobres de "La Pandilla Basura" conllevaba perder buenos clientes, ya que el fervor se extendió completamente entre los chavales de todo el país.

He aquí algunos de aquellos míticos ejemplares que tanto pasaron por nuestras manos.
- Tan horripilantes como exitosos, estos cromos ochenteros fueron diciendo adiós a su fama lentamente. Después de repartirse al menos quince series entre Europa, América, Oceanía y Asia, "La Pandilla Basura" fue reeditada en infinidad de países del mundo, el nuestro entre ellos.
Avanzada la década de los noventa, estos cromos fueron pasando al olvido y raras veces nos encontrábamos con algún capítulo de dibujos animados. En 2012 se pretendió lanzar una nueva película, pero el proyecto fue cancelado por las mismas razones de siempre.

Parece que "La Pandilla Basura" solo fue querida por los niños de mi época y tan solo nos quedan documentales, la película (1987) y algún ejemplar de los cromos para que nuestros "asquerosos" amiguitos no caigan eternamente en el olvido. ¡Ah!, tampoco Otrora quiere olvidarse de estos "pandilleros", así que siempre podréis venir aquí para recordarlos.


viernes, 15 de abril de 2016

Beverly Hills 90210 : Sensación de vivir.



- Algunos la llamaban "Sensación de Vivir" y otros "Beverly Hills", pero todos sabíamos a qué clase de teleserie nos referíamos. Casi a finales del año 1990, irrumpe en nuestras pantallas una serie juvenil que crearía tendencia. Según fue alcanzando éxito, muchos chavales de la época comenzaron a copiar los looks de sus admirados personajes : tupés moldeados y exagerados, tejanos, pijerío y otras cosas...

Beberly Hills 90210 nace el 4 de Octubre de 1990, y como curiosidad, cabe señalar que la cifra "90210" hace referencia al código postal de uno de los distritos de la ciudad de Beberly Hills. Recuerdo que la fama de la serie no se notó hasta mediada la década de los noventa, mientras que en los Estados Unidos ya se engancharon irremediablemente.
En esta telenovela de Darren Star aparecen los siguientes actores : Jennie Garth (Kelly), Luke Perry (Dylan), Shannen Doherty (Brenda), Jason Priestley (Brandon), Tori Spelling (Donna), Brian Austin Green (David), Gabrielle Carteris (Andrea) y Ian Ziering (Steve). Estos jóvenes guaperas cautivaron a muchos adolescentes de la época con sus problemas cotidianos, principalmente con sus cosillas del amor.

Vayamos con los personajes principales. Los que más se popularizaron fueron los mellizos Walsh, es decir, Brandon y Brenda. Ésta última es una chica muy mona que no vivía en Barcelona, pero que con sus inocentes encantos trata de seducir al señor Mc Kay, o sea, Dylan. Su hermano, Brandon Walsh, era el niño favorito de las adolescentes. Con su característico tupé y esa pinta de figurante de "Grease" trataba de ganarse la atención de Andrea Zuckerman.
La señorita Zuckerman es la típica empollona tímida cuyos encantos están ocultos bajo sus gafitas de chica interesante, más aburrida que unas vacaciones en el desierto. Dylan es el chico duro, el macarrilla que trae loca a Brenda y a otras chavalitas seguidoras de "Sensación de Vivir". Tal vez, éste era el actor más reconocido de la teleserie desde sus inicios. Kelly Taylor va detrás de Steve Sanders. Quizás se equivocaron en la creación del personaje y deberían haberla llamado Kelly O´Shea, pues era la más pija. A la rubia de blanquecina piel como el papel le gusta el que seguramente haya sido elegido como el "más menos guapo" de los chicos de Beberly,... otro con pinta de pijo.
La última pareja la forman Donna Martin y Dave Silver. La buena de Donna es una chica que, pese a estar como un tren, se comporta como una tonta acomplejada que se lleva a otro de los favoritos del público femenino, David... un chico con un papel de niño atontado.


- Obviamente hay más personajes en "Beverly Hills 90210". Están los padres de los mellizos Walsh, profesores, trabajadores y otros que hicieron aparición en esta popular serie norteamericana. Pero los papeles con más peso los llevaron los jóvenes rompecorazones de Beverly que, curiosamente, eran número par. Ninguno se quedaba para vestir santos (qué casualidad), ya que eran cuatro para cuatro... así cualquiera pilla cacho.

Durante diez años se pudo "disfrutar" de esta teleserie que compitió con otra pijada del doce: "Melrose Place". Algunos de los actores llegaron a hacerse bastante populares en la televisión norteamericana, mientras que los más desgraciados pasaron inadvertidos con el paso de los años.
Lo que no se puede negar es que, pese a ser un coñazo de telenovela, "Beberly Hills 90210" , también conocida como "Sensación de vivir", fue todo un éxito noventero... sobre todo para el público del género masculino.

No despediré este artículo sin volver a ver la intro de "Sensación de jo, sabes , vivir". Veamos una vez más como Brandon le atiza dos ficticios puñetazos a su amigo Dylan. Seguro que aún no se os ha olvidado la sintonía de la serie... y si se os ha olvidado, podréis recordarla ahora.


jueves, 14 de abril de 2016

El hinque : Hierro y tierra.



- Un clásico de la infancia que muchos ya han olvidado. Hoy os voy a hablar sobre "El Hinque", al menos al que jugábamos por tierras vascas. Cada uno tenía sus reglas y algunos se las inventaba, pero se dice que hay tres variantes de este juego que funciona a base de pinchazos sobre la tierra... y cuanto más húmeda mejor.

La herramienta era de lo más básico. Tan solo era necesario disponer de un objeto punzante que se clavara sobre la tierra. En mi barrio utilizábamos unas varas de hierro de cualquier obra, un cilindro espigado que medía unos 25 centímetros aproximadamente. También valían cinceles u otros objetos metálicos.
El terreno debía ser algo blandito para poder jugar al Hinque. Un campo de fútbol de arena o la playa eran los escenarios ideales para iniciar un juego entretenido. Recuerdo que en aquellos días de lluvia, aguardábamos la retirada de las nubes para comenzar una nueva partida, aunque las reglas fueran modificadas de vez en cuando. Incluso algunas veces pasábamos de las normas del juego y solamente nos limitábamos a clavar el palo. El primero que fallase en su lanzamiento, perdía... así de sencillo.

Un buen movimiento de muñeca y un lanzamiento firme era la clave. Muchos utilizaban normas similares a las del juego de la Rayuela, otros simplemente trataban de derribar el palo hincado, y también se podía jugar disponiendo de otros objetos a los que habría que acercar el palo. Eso sí, como ya he dicho, muchos establecían sus propias normas y al final no quedaban claras las instrucciones del juego... el caso era pasar la tarde.

El hinque fue un juego muy popular entre los niños de los años setenta, ochenta y noventa.
- A día de hoy no he vuelto a ver niños jugando al Hinque. En mi barrio se sigue edificando y aún es fácil disponer de estas barras metálicas con las que nos recreábamos en terrenos blandos. Es una lástima que los padres de hoy en día no enseñen esta clase de juegos a sus primogénitos, quizás muchos no recuerden aquellos años felices en los que nos podíamos divertir con cualquier cosa.

viernes, 8 de abril de 2016

Las aventuras del Barón de Munchausen.



- Toca retroceder en el tiempo hasta 1988 para encontrarnos con una película que alimentó nuestra imaginación infantil. Ese fue el año en el que se publicó esta obra cinematográfica ideada por un ex-miembro de los Monty Python : Terry Gilliam.
El Barón de Munchausen no es simplemente un personaje ficticio , ya que la historia nos narra que se trataba de un paje que sirvió a las órdenes de Antonio Ulrico II, allá por el siglo XVIII. Su nombre real era el de Karl Friedrich Hieronymus y también le rodeaban extrañas hazañas que fueron plasmadas en diferentes obras literarias.

El Barón de Munchausen.
- En esta película se muestran muchas de sus fantasías, cosas como viajar en una bala de cañón, rejuvenecer o viajar a la Luna como quien realiza un viaje a Torrevieja. Pero no solo el Barón es el que nos deja boquiabiertos con sus extraños poderes. A él se unen sus fieles soldados: Bertholdt , Gustavus , Adolphus y Albretch. Cada uno tenía una poderosa habilidad. Bertholdt era tan veloz que tenía que frenar su rapidez con pesadas bolas de acero. Albretch es el grandullón, un hombre dotado de una poderosa fuerza capaz de destruir los más sólidos muros. Gustavus es un ser de cortísima estatura capaz de derribar esos mismos muros a soplidos, ya que su capacidad pulmonar resulta increíble. Adolphus es el que todo lo ve, y esa gran vista le sirve para disparar a gran distancia sin errar en su objetivo.

Esta película de carácter infantil fue rodada en España pese a ser de origen norteamericana. Concretamente fue rodada en Belchite, (Zaragoza), y en la playa almeriense de Mónsul. Ahí nacen las locas aventuras cinematográficas del Barón de Munchausen, personaje al que da vida el actor John Neville. Además de éste, el film cuenta con la participación de afamados actores como Robin Williams, Sarah Polley o Uma Thurman. Curiosa es la imagen de Robin Williams, convertido en una especie de "hijo de la Luna" cuya cabeza puede separarse del cuerpo, como si de un muñeco de Playmobil se tratara.

La película comienza en medio de una batalla en tierras germanas, y los diabólicos rivales son los turcos, Y mientras tanto, las aventuras del célebre barón son escenificadas en una obra teatral... en medio de la terrible batalla. En ese momento irrumpe en la sala el verdadero Barón de Munchausen, ya envejecido e indignado por algunas mentiras plasmadas en la obra teatral.
El público hace más caso a las palabras del verdadero protagonista y éste se dispone a contar sus aventuras. La película comienza a desvariar un poco, ya que un disparo de cañón interrumpe la función, momento en el que el barón es convencido por una niña para luchar contra los turcos.

El Barón de Munchausen, un ligoncete conquistador de féminas y valiente luchador, comienza sus aventuras y busca a sus compañeros para encararse a los turcos. Poco a poco va encontrando a Bertholdt, Adolphus, Gustavus y Albretch, todos ya envejecidos. Sin embargo, nuestro protagonista rejuvenece y envejece durante el transcurso de la película. Viaja a la Luna, es ingerido por una ballena, es asesinado... En fin, le pasa de todo.

Aquí podemos ver a Robin Williams con apariencia de platillo volante. El célebre actor figura como un ser lunar muy celoso.

- El final del largometraje deja entonces mucho que desear. Finalmente, la ciudad es salvada y el heroico barón se despide cabalgando en su caballo hacia una luz... y fin.
Pese a ser una película un tanto extraña y divagadora, "Las aventuras del Barón de Munchausen" marcó la infancia de muchos chavalillos de mi época. Pasaron los años y decidí verla de nuevo y, pese a perder un lógico encanto para mí, volví a disfrutar de estas locas aventuras en las que el valiente barón nos sorprende con sus hazañas, Bertholdt con su gran velocidad, Adolphus con su vista, Albretch con su descumunal fuerza y Gustavus con su poder pulmonar.


jueves, 7 de abril de 2016

Scotch Brite : Anuncio de Tv.



- Raro es que a las personas les guste hacerse cargo de las tareas del hogar. Gracias a Dios, hoy en día muchas parejas se distribuyen dichas tareas para hacer olvidar el machismo vivido en otros tiempos y, pese a lo costoso que es ocuparse de la limpieza casera, siempre han existido anuncios que nos han arrancado una pequeña sonrisa mediante divertidos spots publicitarios con canciones pegadizas. Este es el caso del anuncio de Scotch Brite, rodado en 1983... todo un clásico.

Ahora un poco de información sobre este popular producto. Scotch Brite es una marca comercial de la marca estadounidense 3M dedicada a la fabricación de esponjas y estropajos o salva-uñas de fregado de cocina y baño. El nombre "Scotch-Brite" es la unión de los fonemas ingleses "Scotch" y "Brite". Scotch hace referencia al origen escocés del estropajo, mientras que Brite hace referencia al supuesto lustroso acabado que proporciona el producto. Brite es una forma coloquial de escribir Bright, pues ambos lexemas tienen idéntica pronunciación.

Otras curiosidades que podemos encontrar sobre este producto de limpieza... Los antiguos habitantes del norte de Escocia usaban pelo de su ganado y whisky local (scotch) para limpiar sus útiles de cobre, bronce y latón. De esta forma, conseguían un brillo característico, conocido en Gran Bretaña como brillo escocés (o en inglés, scotch bright). De ahí, el nombre ha evolucionado comercialmente al actual Scotch-Brite.

En cuanto al anuncio televisivo, Scotch Brite apareció en 1983 en la televisión española. Una pareja moderna nos demuestra que no es difícil para los hombres colaborar con las tareas del hogar. En este caso, el hombre se ocupa de cocinar y la mujer de fregar, aunque bien podía ser al revés... El caso es que la mujer parece estar satisfecha con la colaboración de su marido y así lo demuestra cantando el popular eslogan de la marca Scotch Brite: "Yo no puedo estar sin él". Este es un guiño para su compañero, a la vez que un cántico a una marca que comenzó a popularizarse cada vez más en nuestro país. En cuestión de días todo el mundo cantaba el eslogan de Scotch Brite, un estropajo que ya se había instalado para siempre en los hogares españoles.


martes, 29 de diciembre de 2015

Es la mujer de tu vida .



- Durante estas últimas semanas he conversado mucho con un amigo de la infancia y me han venido muchos recuerdos a la mente . No sé por qué , pero navegando entre esos recuerdos llegué a una de las series españolas que tuvieron muy buenos inicios en aquella vieja televisión de los noventa pero que acabó perdiendo audiencia pese a contar por entonces con cuatro canales contados .

Si no recuerdo mal , "Es la mujer de tu vida" se emitía los viernes por la noche en Tve1 , y comenzó a verse en nuestras pantallas en los inicios de la década de los noventa . Allá por el mes de enero de 1990 , la Televisión Española ya iba adelantando la emisión de esta nueva serie que contaba con la colaboración de hasta siete cineastas . El más destacado era Fernando Trueba , quien quiso reflejar a la mujer en todos sus aspectos para todo el país . Para ello fue contando con la dedicación de afamados actores como Carmen Maura , Ana Obregón , Antonio Resines , Antonio Banderas , Juan De Pablos , Victoria Abril... etc .

Era la típica serie "Made in Spain" , con sus graciosos episodios en los que se trataba de definir cualquier clase de mujer . El primer capítulo fue el de "La mujer feliz" , al que le siguieron otros tantos como "La mujer fría" , "La mujer perdida" , "La mujer oriental" , "La mujer lunática"... Así hasta completar la única temporada de la existencia de "La mujer de tu vida" .

Por desgracia , la gloria de esta teleserie española no fue tan estelar como su irrupción , por lo que no pudo durar más allá de sus escasos episodios de su única temporada .
Pese a contar con la colaboración de grandes actores de nuestro país , y de la buenísima labor de directores como Miguel Hermoso , José Luis García Sánchez , Martínez Lázaro y Ricardo Franco , entre otros , "La mujer de tu vida" no pudo quedar en la historia de la televisión como una de las series más exitosas , aunque algo pudimos reírnos con sus primeros episodios .

Una de las partes que más se me grabaron en la memoria fue la canción que cerraba cada episodio , en el que aparecían cantando algunos actores como el mismísimo Gran Wyoming o Nancho Novo . No puedo explicar en concreto la razón por la que esta canción quedó para siempre en mi cabeza , pero por si alguien quiere escucharla , os dejo el vídeo de la cabecera final... seguro que a más de uno os sonará :


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